El SML-D12M1WT86 es un LED de montaje superficial (SMD) de ROHM, con un tamaño de encapsulado compacto 0603 (1.6x0.8mm, t=0.55mm). Este LED emite luz verde amarillenta con un rango de longitud de onda dominante de 569-575nm, lo que lo hace adecuado para una variedad de aplicaciones de señalización, indicadores y retroiluminación. Opera con un voltaje directo típico de 2.2V y está diseñado para una corriente directa máxima de 20mA, con condiciones de corriente directa pico especificadas en 100mA (ciclo de trabajo 1/10, 1kHz). El LED se caracteriza por su alta intensidad luminosa y eficiencia, con clasificaciones de intensidad disponibles en varios rangos.
El SML-D12M1WT86 está diseñado con un nivel de sensibilidad a la humedad (MSL) 3, lo que indica que debe manejarse con cuidado durante el proceso de ensamblaje para evitar daños inducidos por la humedad. Su tamaño compacto y perfil bajo lo convierten en una opción ideal para aplicaciones con limitaciones de espacio. El rendimiento del LED está respaldado por el compromiso de ROHM con la calidad, asegurando una operación fiable y longevidad para la aplicación final.
LED
Los LED (Diodos Emisores de Luz) son dispositivos semiconductores que emiten luz cuando una corriente eléctrica pasa a través de ellos. Se utilizan ampliamente en diversas aplicaciones debido a su eficiencia, larga vida útil y tamaño compacto. Los LED están disponibles en una gama de colores, tamaños e intensidades, lo que los hace adecuados para una amplia gama de aplicaciones, incluyendo luces indicadoras, pantallas e iluminación general.
Al seleccionar un LED, los ingenieros deben considerar factores como el color deseado (longitud de onda), intensidad luminosa, voltaje directo y requisitos de corriente. El tamaño del paquete también es importante, especialmente en aplicaciones con limitaciones de espacio. El rango de temperatura de operación y almacenamiento, así como el nivel de sensibilidad a la humedad, son cruciales para asegurar la fiabilidad y longevidad del LED en la aplicación prevista.
Los LEDs ofrecen varias ventajas sobre las fuentes de luz tradicionales, incluyendo un menor consumo de energía, una vida útil más larga y una conmutación más rápida. Sin embargo, requieren una gestión térmica adecuada y regulación de corriente para mantener el rendimiento y prevenir fallos prematuros. La elección del LED debe alinearse con los requisitos específicos de la aplicación, incluyendo las condiciones ambientales y las características visuales deseadas.